jueves, 30 de diciembre de 2010

Ranking mundial de los 800 principales repositorios institucionales

Ranking mundial de los 800 principales repositorios institucionales


En el ranking mundial de los 800 principales repositorios institucionales (bibliotecas digitales que archivan la producción de la propia institución en texto completo), se mencionan los siguientes repositorios de universidades de América Latina

nº 40 - Universidade de Sao Paulo, Biblioteca Digital de Teses, www.teses.usp.br

nº 63 - Universidad de Los Andes, Venezuela saber.ula.ve

nº 130 - Universidad de Chile - Cybertesis, www.cybertesis.cl/ 

nº 167 - Escuela Superior Politécnica del Ecuador, www.dspace.espol.edu.ec

nº 192 - Universidades Estadual de Campinas - libdigi.unicamp.br

nº 238 - Universidad de Chile,Repositorio Académico - www.captura.uchile.cl

nº 265 - Universidade Federal do Parana - Teses dspace.c3sl.ufpr.br

nº 310 - Universidad Nacional de La Plata, Argentina sedici.unlp.edu.ar

nº 329 - Universidad de La Sabana, Colombia sedici.unlp.edu.ar

nº 344 - Escuela Politécnica Nacional, Ecuador, Tesis de Grado bibdigital.epn.edu.ec

nº 419 - Universidade de Brasilia, repositorio.bce.unb.br

nº 490 - Universidad Nacional de Cuyo, Argentina, bdigital.uncu.edu.ar

nº 496 - Universidad ICESI, Colombia bibliotecadigital.icesi.edu.co/biblioteca_digital/handle/item/122

nº 534 - UNAM, Facultad de Filosofía y Letras, México ru.ffyl.unam.mx

nº 553 - Universidad de Talca, Chile dspace.utalca.cl/index.jsp

nº 555 - Universidad Politécnica Salesiana, Ecuador www.dspace.ups.edu.ec

nº 612 - Universidad del Rosario, Colombia repository.urosario.edu.co

nº 624 - Universidad Austral de Chile, Tesis cybertesis.uach.cl

nº 655 - Universidad Nacional de La Plata, Facultad de Humanidades, Argentina www.memoria.fahce.unlp.edu.ar

nº 677 - Universidad Católica del Perú tesis.pucp.edu.pe

nº 697 - Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas cybertesis.upc.edu.pe

nº 708 - Universidad de Brasilia, Monografías bdm.bce.unb.br

nº 734 - Universidad Católica de Valparaíso, tesis cybertesis.ucv.cl

nº 767 - Universidad de Chile, tesis www.cybertesis.net






 

jueves, 11 de noviembre de 2010

El Quijote de la Mancha digitalizado por la Biblioteca Nacional de España

La Biblioteca Nacional pone digitalizado y a nuestra disposición “El Quijote” de Miguel de Cervantes, de la edición de 1605 para disfrute y lectura de todos. Un ejemplo de lo que se puede hacer con las nuevas tecnologías y el buen trabajo.


Para verlo por favor de click aqui


FUENTE: BNE

martes, 9 de noviembre de 2010

Las cuatro dimensiones claves para el cambio en las bibliotecas

Robot diseñado para la reapertura de la Biblioteca J. Paul Leonard en San Francisco State University programada para el 2012


Cuando se trata de introducir innovaciones en organizaciones, cuando se persiguen pasos trascendentes que puedan ser reconocidos por los usuarios de un servicio, hay que tomar en cuenta que las instituciones son el producto de conocimiento y prácticas que se han ido moldeando con los años y que no se cambian por decreto ni con la mera compra de artilugios tecnológicos. Antes bien hay que explícitamente trabajar para lograr el cambio deseado en forma exitosa y eso es una tarea que normalmente involucra la gestión de cuatro dimensiones claves: tecnología, procesos, gente y contenidos. Queremos dedicar este "post" al repaso de estas variables desde la perspectiva de la preparación de una biblioteca que se propone transitar el interesante camino que va de la automatización a la hiperautomatización y que se pregunta ¿Qué debo hacer?

Tecnología

Es indudable que la tecnología juega un papel en la hiperautomatización de bibliotecas. Como hemos comentado en otras oportunidades, en el nuevo paradigma confluyen avances como los de la Internet y la Web actuales, que proporcionan (con distintas opciones de hardware y software) opciones de conectividad ubicua a la red con total independencia de donde se está y del tipo de equipo usado para conectarse, las tecnologías RFID, que permiten la identificación con enlaces de radio frecuencia en forma mucho más versátil que los viejos códigos de barras y que han estimulado el uso de numerosos nuevos dispositivos en la biblioteca, el Wi-Fi, indispensable para traer la conectividad a las estanterías, el GSM 3G y 4G, que permite la conectividad en los teléfonos celulares. Todo esto se integra en el concepto de servicio que prestan las hiperbibliotecas.

Procesos

Si algo expresa la hiperautomatización es el cambio de procesos. Lo que hace el usuario en una biblioteca hiperautomatizada es diferente, en muchos casos los usuarios se auto atienden y en todos están, por lo general, más conectados con la biblioteca a través de sus páginas personales. Lo que hace el bibliotecario también es diferente, en los procesos técnicos se introducen nuevas tareas, el seguimiento y la seguridad se implementan en forma diferente, los inventarios cambian también en sus pasos, los servicios: préstamos y devoluciones y todo el movimiento detrás de ellos cambia con el concepto de hiperpréstamo. Aún pensando que las nuevas actividades o el nuevo orden en que se hacen los pasos sean más sencillos, adecuados o naturales para la organización, la dimensiones del cambio de procesos impacta culturalmente, por lo que debe planificarse el esquema de adopción que se seguirá. Es claro, así pues, que debe trabajarse con los involucrados para hacerles conscientes y diestros en el manejo de las diferencias.

Gente

Las personas son la organización. Al final las actividades, aún las hiperautomtizadas, tienen que ver siempre con gente, tanto algunos que están en primera línea cono otros que siempre están detrás de los escenarios. En una transición como la que nos hemos estado refiriendo, donde hay tantos cambios tecnológicos y de procesos involucrados, si no se trabajan los detalles con las personas, se atenta contra el éxito del proyecto. Un proyecto de hiperautomatización debe contemplar no sólo el cambio tecnológico y de procesos sino la formación de la nueva cultura que debe acompañar a este cambio. El problema es que la cultura no se resuelve con un decreto, un memorándum o una compra. Es algo que suele requerir actividades como reuniones, seminarios y talleres y, sin duda, un seguimiento cercano a los comportamientos, a favor y en contra, que eventualmente suceden. Los unos para promoverlos y los otros para reorientarlos. Una transición a la hiperautomatización de bibliotecas bien llevada contempla siempre un proyecto piloto en el que se acerca y se prepara la gente, en forma conceptual y práctica, para manejar las nuevas tecnologías y procesos.

Contenidos

Suele haber siempre data e información detrás de los cambios tecnológicos y de procesos. La hiperautomatización puede implicar nuevos contenidos, flujos de información y normas que hay que desarrollar. Son necesarias preguntas cómo qué cambios hay que hacer en el sitio Web, qué nueva señalética e instrucciones hay que colocar en la biblioteca y qué de la anterior hay que eliminar. También algunas muy técnicas: cuáles son los metadatos de la base de datos central de la biblioteca que deben fluir hacia el sistema de hiperpréstamos, qué cambios se requieren en los contenidos o en los flujos de información para que las estadísticas funcionen mejor aprovechando las oportunidades de la tecnología de identificación RFID, etc.

Conclusión

Definitivamente el introducir las innovaciones en organizaciones está lejos de ser una lista de compras y por ello, para asegurar el éxito, es importante comprender cómo y de qué manera trabajamos las cuatro dimensiones claves del cambio.
 
 
 
FUENTE: hiperbibliotecas.org

jueves, 4 de noviembre de 2010

Cómo comprar un eBook?

Estimados amigos

Para los colegas interesados en ingresar al mundo de los E-Book`s, acá le envío un enlace muy interesante que muestra una guía para comprar un Ebook.





Saludos,

Freddy

martes, 12 de octubre de 2010

Red Federada Latinoamericana de Repositorios Institucionales de Documentación Científica

CLARA ha presentado al Fondo de Bienes Públicos Regional del Banco Inter- Americano de Desarrollo (BID) (http://www.iadb.org/int/redes/rpg/index.aspx?dioma=spa<http://www.iadb.org/int/redes/rpg/index.aspx?dioma=spa> ), el proyecto "Estrategia Regional y Marco de Interoperabilidad y Gestión para una Red Federada Latinoamericana de Repositorios Institucionales de Documentación Científica", el que ha sido aprobado por el BID con fecha 18 de Junio de 2010.

Proyecto tiene como fin el contribuir a compartir y dar visibilidad a la producción científica generada en las instituciones de educación superior y de investigación científica.

El propósito del Proyecto es la creación de una estrategia consensuada y un marco de acuerdos relativo a interoperabilidad y gestión de la información para la construcción y mantenimiento de una red federada de repositorios institucionales de publicaciones científicas (el BPR) destinada a almacenar, compartir y dar visibilidad a su producción científica de América Latina. Dicha estrategia estará orientada a lograr acuerdos y establecer políticas a nivel regional respecto al almacenamiento, acceso federado y recuperación de las colecciones y servicios disponibles, la definición de estándares para la interoperabilidad, uso de herramientas para el registro de documentos, seguridad y calidad, propiedad intelectual y derechos de autor y otros aspectos que deban considerarse para un crecimiento sostenible del BPR
 
Fuente: Chloe Furnival of the University of Nottingham.
Disculpa por posibles duplicaciones.
Sandra Raiher

viernes, 8 de octubre de 2010

10 Tendecias en las Bibliotecas Universtarias

Fuente: Blog de ciencias de la información

 
Hoy queremos hacer una breve traducción del artículo publicado en College & Research LIbraries News sobre las 10 principales tendencias en bibliotecas universitarias.

  1. Crecimiento de las colecciones debido a la demanda de los usuarios: no es nada nuevo, lo que sí es nuevo es que se incluirán nuevos tipos de recursos en donde los usuarios no sólo lo demandan, sino que también esperan encontrar opciones para compartir. Habrá la tendencia de la adquisición de piezas únicas y más futuras digitalizaciones de colecciones para tener el texto completo disponible para los usuarios.
  2. Los desafíos presupuestales continuarán y las bibliotecas cambiarán como consecuencia: algo que no nos gustaría ver, pero que es más real y evidente día a día. En Estados Unidos los ingresos para estas divisiones se vieron afectados en un -18,7% y los presupuestos estatales se agotan rápidamente. No hay forma de continuar con proyectos, ni de adquirir y retener personal calificado.
  3. Nuevas competencias para los bibliotecólogos en instituciones de educación superior: no sólo en la forma como se busca y recupera la información, sino también en la prestación de nuevos servicios para los usuarios. Se requiere más formación y capacitación, ya que cada vez más se ven nuevo personal no bibliotecólogo con las competencias necesarias para laborar en las unidades de información.
  4. Más exigencias de logros y resultados: continuarán las presiones y exigencias para las bibliotecas universitarias para demostrar el valor que le ofrecen a sus usuarios por medio de diferentes instituciones gubernamentales y no gubernamentales.
  5. Aumento de la digitalización de las colecciones únicas: con más cantidad de recursos para poner a disposición información académica y de valor científico para investigadores en todo el mundo.
  6. Explosión en el uso de dispositivos móviles y aplicaciones para estos aparatos por medio de nuevos servicios: teléfonos inteligentes, lectores de libros electrónicos, aplicaciones para netbooks y tablets, como el iPad y otros dipositivos portátiles conllevarán mayor exigencia de los usuarios y se puede aumentar más la oferta con la posibilidad de que proveedores ofrezcan contenidos, interfaces y aplicaciones para estos dispositivos y más servicios de referencia serán ofrecidos por medio de mensajes de texto y plataformas móviles para sus colecciones digitales.
  7. Aumento de la colaboración incrementará el papel de la biblioteca dentro de la institución: los trabajos colaborativos continuarán diversificándose a través de la interacción con los docentes y la inclusión de programas de alfabetización informacional dentro de los currículos. También se dará la colaboración por medio de la relación entre los bibliotecólogos y el personal de tecnología para la creación de tutoriales virtuales y demás servicios ahora con la creación de los Centros de Recursos para el Aprendizaje y la Investigación – CRAI
  8. Las bibliotecas continuarán liderando esfuerzos para la divulgación de contenidos académicos y servicios de propiedad intelectual: aunque se ha sabido desde siempre, últimamente es que las bibliotecas han estado asesorando al personal docente en derechos de autor y autopublicación con las nuevas tendencias de Open Access.
  9. La tecnología continuará cambiando los servicios y las competencias de los bibliotecólogos: almacenamiento basado en la nube, tecnologías de realidad aumentada, contenidos abiertos, software social y colaborativo son algunos de los principales cambios que están afectando a las bibliotecas universitarias, junto con las aplicaciones móviles. Estos desarrollos afectarán la gran mayoría de operaciones de las bibliotecas, como los trabajos de OCL con su nueva Web cooperativa y su interface única a múltiples recursos que prometen resultados más rápidos y búsquedas federadas más efectivas.
  10. La definición de biblioteca cambiará, debido a los cambios de espacios e infraestructura: la mayoría de las bibliotecas ofrecen muchos más recursos que los ofrecidos anteriormente, aunque este número haya descendido en cuanto a recursos físicos, como consecuencia las bibliotecas han cambiando sus colecciones de revistas impresas y cancelado dichas suscripciones por los beneficios otorgados por las suscripciones a bases de datos, con el riesgo que esto conlleva. Algunas de las bibliotecas han cambiado el concepto del “espacio” tan importante para los estudiantes, docentes e investigadores. Otras han implementado otro tipo de servicios e integración de tutorías y herramientas didácticas y pedagógicas como los CRAI
Una de las certezas es el constante cambio y debemos estar preparados para afrontarlo de la mejor manera en donde la tecnología siempre será un medio y camino, más no un fin.

 
Fuente: College & Research Library News

martes, 5 de octubre de 2010

Nuevos Usuarios... Nuevos modelos de Bibliotecas

Para el usuario todo comienza con una hiper-reserva

Los usuarios del presente siglo son cada vez más nativos digitales. Jóvenes que están acostumbrados a pensar en servicios ubicuos que están disponibles en el lugar en el que ellos están y que son disponibles desde el dispositivo con el que ellos se conectan. Esperan la disponibilidad desde cualquier lugar: su casa, su trabajo o centro de estudios, e igualmente, desde un centro comercial, un café, una panadería, un parque público.


También esperan poder conectarse desde cualquier dispositivo: un computador de escritorio, un computador portátil y sin que sea para ellos una condición especial, un dispositivo de mano, su teléfono, su pizarra táctil (touchscreen), su iPad, su televisor. Mientras más joven es una persona y mientras más transcurre el siglo de los 2000, más difícil explicarle a alguien que no se puede conectar a algún servicio (que valga la pena) desde algún dispositivo.

Para un nativo digital, alguien que desde pequeño aprendió a usar la tecnología y que no se sorprende ni con Internet ni con el teléfono celular, el consultar la biblioteca y reservar un libro desde su teléfono es absolutamente normal. Sólo los inmigrantes digitales, las personas que recibieron el milenio con más de 30 años, ven estas cosas como maravillas.

En estas condiciones le corresponde a las bibliotecas adaptarse a esta modalidad del servicio que esperan sus usuarios. Es su deber hacer posible y hacer fácil el servicio que ellos dan por descontado.

¿Qué es hiper-reserva? Es la posibilidad que tiene el usuario de conectarse adecuadamente a la biblioteca, desde cualquier lugar y dispositivo, y poder buscar y solicitar un documento y reservarlo y enterarse cuando esté disponible en el escritorio de préstamos para ir únicamente a recogerlo cuando ya el libro está en el escritorio de préstamos de la biblioteca esperando para ser recogido y, por supuesto, entregado con la misma facilidad, con sólo depositarlo en un buzón.

Esto se dice fácil, pero requiere de una biblioteca que no sólo esté automatizada sino que esté hiperautomatizada.

No se trata sólo de hacer que el dispositivo se conecte adecuadamente al sitio Web de la biblioteca. Se trata esencialmente de que la biblioteca pueda dar visibilidad al hecho de que está atendiendo una solicitud y, muy importante, que pueda proporcionar información sobre el avance de esta atención. Pero con esto entramos en un tema que merece mas detalles y que explicaremos mas adelante, en un próximo “post” que dedicaremos al tema de hiperautomatización, por ahora cerremos el tema de la hiper reserva.

La experiencia dice que a los usuarios les gusta la hiper reserva. Y de ella les encanta particularmente el recibir un correo que les avisa que sus libros están listos para ser recogidos. Yo no se pierde tiempo ni buscando, ni solicitando ni recogiendo el libro. Y para el usuario, toda esta funcionalidad nace en la hiper reserva.

FUENTE: hiperbibliotecas.org

lunes, 27 de septiembre de 2010

La evolución del catálogo público



La automatización de las bibliotecas fue marcada inicialmente por las tecnologías de los grandes computadores, llamados mainframe, y por las de minicomputadores, hoy extintos, que coincidían con aquellos en un modo de trabajo denominado de tiempo compartido (“time sharing”, en la literatura escrita en Inglés) en la que el procesador central dedicaba pequeñas fracciones de su tiempo a atender los distintos terminales conectados. Con estas generaciones de computadores pioneros se dio en las bibliotecas un gran paso al automatizar el catálogo público. En ese entonces se usaban terminales de caracteres, sin capacidades gráficas, pero eso era suficiente para que los ficheros de papel empezaran a perder sentido ya que las personas que visitaban la biblioteca podían, en forma alternativa a su práctica anterior, consultar el catálogo en los terminales colocados para la consulta de sus usuarios. Se obtuvo como resultado una búsqueda y, sobre todo, una exploración que, en estos terminales, era más eficiente.

Luego vinieron los microcomputadores, la revolución de la Internet, la WWW y con ellas se extendieron en las bibliotecas las interfases gráficas que daban acceso a catálogos públicos y servicios mucho más versátiles y sencillos. Las llamadas tecnologías cliente / servidor se siguieron desarrollando ampliamente para los servicios de catalogación en el interior de la biblioteca, mientras que el catálogo público se extendió de un modo natural a través de la Web. Las bases de datos bibliotecarias convergieron en productos estandarizados sobre las cuales se desarrollaron una diversidad de sistemas. Los catálogos de la biblioteca llegaron a todas partes y con ellos los ficheros terminaron de perder el sentido, ya que los usuarios podían consultar a través de la Web en forma mucho más rápida, tanto dentro como fuera de la biblioteca. El catálogo Web de la biblioteca se convirtió así en un servicio ubicuo.

Después de los microcomputadores que abarataron los costos y la Web que hizo el catálogo de la biblioteca ampliamente disponible, las fichas sólo permanecieron, contra la historia, allí donde la cultura del papel privaba, inconscientemente, sobre una funcionalidad mejorada que era evidente para las nuevas generaciones.La necesidad de cooperar y compartir intrínseca en los sistemas bibliotecarios se resolvió con el protocolo Z39.50 que se definió algunos años antes de la Web y que permitió, desde entonces, que sistemas bibliotecarios disímiles compartieran metadatos en tiempo real. Más tarde se complementó con el protocolo OAI-PMH que resolvió la tarea de la cosecha de metadatos fuera de línea con la intención de prestar nuevos servicios de valor agregado. De un modo diferente y de esta manera complementario, estos protocolos habilitaron el intercambio o el aprovisionamiento de registros bibliotecarios, el primero con un esquema más complejo y bibliotecológico, el segundo con un esquema más simple y universal. Ambos compatibles en un mismo servicio.

En el nuevo milenio sin embargo, la historia de la introducción de tecnologías en las bibliotecas comienza a transformarse con nuevas prácticas sociales. Las innovaciones provienen de varias fuentes. Una son los nuevos esquemas de participación con los cambios de orientación que la Web 2.0, sin cambiar las tecnologías subyacentes, plantea y realiza encima y al lado de las anteriores prácticas de la Web 1.0. Un fenómeno del que hemos estado hablando en varios “post” precedentes y del que emerge hoy día el paradigma de la Biblioteca 2.0. Otras fuentes de transformación si tiene un origen tecnológico, como la madurez de las redes inalámbricas y la automatización basada en RFID, que cambia el paradigma de la automatización basado en códigos de barras por uno mucho más sofisticado: la hiperautomatización de bibliotecas. Este tema lo trabajamos a profundidad en el libro “La Biblioteca Hiperautomatizada” al cual remitimos a nuestros lectores. Sobre este nuevo paradigma de Hiperautomatización de Bibliotecas, sus bases, su historia y sus líderes, nos proponemos hablar en una serie de nuevos “post”.


FUENTE: hiperbibliotecas.org
Fotografía: El viejo fichero de Sterling Memorial Library en la Universidad de Yale
http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Yale_card_catalog.jpg

jueves, 23 de septiembre de 2010

Hiperpréstamo, un servicio sin teclado

Hiperpréstamo, un servicio sin teclado



Cada vez más las bibliotecas están prescindiendo de los teclados en los sitios donde estos no aportan valor, para dejarlos sólo allí donde son un dispositivo de útil. Es el caso del servicio de préstamos de la biblioteca que, bajo el paradigma de hiperautomatización, se convierte en el interesante y novedoso servicio de hiperpréstamos, especialmente apreciado por los usuarios en todos los sitios donde se implanta. ¿Por qué hablamos de hiperpréstamos y no, simplemente, de préstamos, como en el servicio tradicional? Este es el tema de que abordamos en este “post”.





El servicio de hiperpréstamos es diferente porque en él se generan interacciones con el usuario y con el bibliotecario que están basadas en nuevas capacidades de comunicación que antes, simplemente, no ocurrían en el servicio de préstamos tradicional. Es por ello que el nuevo servicio amerita una distinción conceptual.

¿Qué ocurre en una biblioteca hiperautomatizada cuando un usuario que tiene un libro reservado llegó a la institución con la intención de concretar su préstamo?

Ocurre que ve su nombre en una pantalla confirmando que su solicitud está en el mostrador de préstamos que se le indicó por correo electrónico. Puede ocurrir también que no ve su nombre, pero en el mensaje que se le envió, y que él tiene en su teléfono celular, aparece el mostrador al que tiene que dirigirse. Puede ocurrir alternativamente que el usuario, que no carga consigo el mensaje que recibió por correo electrónico, coloca su carnet RFID en un sitio que hace que un lector adecuado lo lea y le informe el mostrador al que tiene que dirigirse. De cualquier forma, independientemente de la vía por la que obtuvo la información del mostrador, el usuario de una biblioteca hiperautomatizada que hizo una reservación sabe a qué mostrador debe directamente ir.

Se dirige allí, no hay colas, por lo que simplemente se identifica con su carnet y ve como el funcionario de la biblioteca le entrega su libro (o sus libros) mientras, casi mágicamente, aparecen en la pantalla sus datos, incluyendo su foto y la información descriptiva del libro o los libros solicitados. En la próxima renovación de la pantalla del mostrador de préstamos desaparecerá su nombre, confirmando que el préstamo fue realizado. Pero, de manera interesante, en ningún momento la transacción requirió el uso de teclado...

¿Cómo es que el sistema bibliotecario se entera que el libro o los libros fueron prestados si el personal de la biblioteca no hizo, aparentemente, una actividad de registro en un teclado de un computador?

La respuesta es sencilla. El entregar el libro fue el registro. Es registro fue automático e inalámbrico. El funcionario lo hizo en el escritorio de préstamos, en el movimiento de acercar los libros a las manos del usuario, sin oprimir tecla alguna. En efecto, en el mostrador de préstamos de una biblioteca hiperautomatizada hay un lector de RFID que identificó el libro y todo lo demás ya estaba hecho, el ejemplar estaba asignado al usuario, el usuario había sido identificado por el lector RFID que leyó su carnet, el sistema sabía que el libro había sido sacado de la estantería y llevado al mostrado de préstamos gracias a un dispositivo RFID que tenía el bibliotecario que sacó el libro de la estantería y por ello, el sistema sabía que al entregarle al usuario los libros en el mostrador correspondiente, se concretaría el último paso faltante en el hiperpréstamo.

Es por esta razón que cuando el lector de RFID en el mostrador de préstamos detectó que se estaba realizando la entrega, el sistema bibliotecario registró el préstamo conforme a los parámetros del reglamento vigente en la biblioteca, cargados como configuración del servicio, sin que se requiriera de ningún teclado. Realmente interesante, pero aún hay más detalles relevantes en el concepto de hiperpréstamo que desarrollaremos en el siguiente “post” (Alternativamente los interesados pueden consultar también el libro de “La biblioteca hiperautomatizada”).

FUENTE. hiperbibliotecas.org